domingo 25 de octubre de 2009

Apareces. Hay mundos comprimidos debajo de mis dunas. Hay un desierto esperando que lo rompas a pedazos para que cuides de él. ¿A que no hablo bien? Hay una fila de hombres que no distinguen un coño de una mujer. Ni una noche de un momento. No quiero asimilar nada. No quiero entender tu incapacidad para alejarte de mí.

miércoles 21 de octubre de 2009

Mereces lo bueno de mí. Pero no puedo ofrecerte sólo eso. Así que siempre voy a estar ahí.

domingo 11 de octubre de 2009

Venga. Tienes acreditación para entrarme, que estoy más abierto que un bazar y tengo 37 chinos dentro que sólo se vigilian entre ellos en el agujero que dejó el hombre bala en mi sonrisilla cuando me vino la estúpida idea de hablar de ti para cargarme la magia que ofrece callarme lo que quiero gritar. Fiu

domingo 4 de octubre de 2009

Una voz exterior me dijo:

- Tú tienes palabras dentro. Palabras caóticas. Desorden. Tienes miedo a no ser letal al deshacerte de ellas. Tienes que autodestruirte. Entregarte a cualquier faceta del placer y morder las palabras envenenadas. Buscar lo inerte que tienes dentro y saber dónde empieza el mal. Gastarte. Pincharte el alma y no saber si la vida entra o sale. Hacerte daño para saber cómo decir todo lo que tienes dentro. Para llegar a SER.

domingo 27 de septiembre de 2009

Verás, ya he perdido el control. Se me ha escapado el alma y la persigo por las calles sin la menor intención de atraparla. Me llevo a lo nuevo. A descubrir toda esa mierda que hay por ahí. Porque lo que necesito es sufrir. Me gusta zorrear con el sufrimiento y luego escupir mis miedos sobre el papel. Por eso sigo escapando. Confundiendo olvidar con romper. Poniéndole puntos suspensivos a mis sentimientos inacabados. Intento abrir la mente. Intento dejar de regirme por los conceptos sociales, por la semántica de las palabras y sus fronteras. No hay libertad ni normas, sólo un pretexto para hacer lo que quiera. Así siempre puedo volver al papel.

jueves 24 de septiembre de 2009

Tampoco hay que hablarlo todo. La confusión puede ser la mejor conclusión. Como hacerse daño hasta que la anestesia aguante y lo malo sea lo que compense lo bueno. Puede que pensar menos en uno mismo sea la mejor manera de tratar bien a una mujer.

domingo 20 de septiembre de 2009

Me jode pensar que voy a ninguna parte. Me irrita tener que usar el silencio para fingir que soy interesante. Hablemos. Convirtámonos en viejos edificios soviéticos demolidos a percepciones. Que huela a chamuscado. Ya sabes, imaginar es opinar a ciegas. Y yo sólo quiero que todo salga mal. Que todo se enrede para poder decir que hay problemas más graves y que el mundo no se termina en dos ojos. Estoy esperando que todo empiece para dejar de planear. Quiero un sobresalto y lo quiero ya.