Es de esas tardes que las te levantas tarde pensando en Nietzche justo después de venirte a la cabeza el día de tu primera comunión. Luego piensas en los jodidos Pepa y Abelino y luego crees que los viernes te abrazarías a farolas con papeles naranja que rezan “joven chica con estudios se ofrece para dar clases de repaso. Contactar con Mamen”.
Es de esas tardes en las que la cama huele a pedo. Así que vuelves a centrarte en los jodidos Pepa y Abelino y mientras cagas llamas a tus amigos para armar a contrarreloj un plan brutal.
Mientras cagas llamas a tus amigos pero no contestan y tu cerebro entra en una fase de shock generada por la incertidumbre y llega el momento en que te formulas la pregunta mística: ¿Por qué siempre que cagamos meamos? La pregunta mística es la evolución inmediata de la pregunta metafísica del cosmos referencial del cual procede toda existencia de los furullos: ¿Podemos mear, cagar y comer chocolate a la vez?
Una vez superados los momentos de inquietudes escatofílicas te das cuenta de que no eres más que una mierda de hombre, un engendro, un degenerado, carne para las pirañas. Y te autochantajeas emocionalmente con la misma sentencia con la que contrarrestabas los defectos proferidos por tus padres en la adolescencia: “Por lo menos yo no me meto nada”.
1 comentarios:
todo es un cúmulo de dudas existenciales!!!! pero Pepa y Abelino te darán la solución jajaja
besitos
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